Después de lo sucedido con el 13, cualquiera se aventuraba de nuevo para ir a la Luna… Sin embargo, no solo lo hicieron una vez más, ¡sino cuatro! Aunque… claro, no fueron los mismos astronautas, que ya habían tenido bastante viaje espacial y especial 😉

El 31 de enero de 1970, cuatro meses después de lo previsto, despegaban otros tres hombres, por cuarta vez en la Historia, con rumbo a la Luna. Sus nombres: Alan B. Shepard (comandante, y que había formado parte del proyecto Mercury siendo el primer astronauta estadounidense), Stuart A. Roosa (piloto del CM), y Edgar D. Mitchell (piloto del LM).

Lanzamiento del Apollo 14
Fuente: NASA

Como curiosidad, comentar que después del despegue, Juan Carlos I, por aquel entonces Príncipe de España, visitó junto a su esposa, Sofía de Grecia y Dinamarca, el Centro de Control de Lanzamiento del Kennedy Space Center.

El retraso en la fecha del lanzamiento que he mencionado se debió, cómo no, a la exhaustiva revisión que se realizó de la misión Apollo 13 y los subsiguientes cambios para evitar que se repitiera el accidente ocurrido durante esta.

Esquema de los cambios realizados en el SM y el CM del Apollo 14, sugeridos por la Junta de revisión del Apollo 13.
Fuente: NASA

Dichos cambios consistían, entre otros, en incluir en el SM un tercer tanque de oxígeno criogénico por si fallaba uno de los otros dos, eliminar los interruptores de dichos tanques, y añadir al CM un nuevo depósito de agua de unos 19 litros de capacidad.

Así que, con todos estos arreglos, los astronautas del Apollo 14 podían estar tranquilos. ¿O no?

La verdad es que no del todo. Si bien es cierto que las dificultades no alcanzaron el punto del 13, Shepard, Mitchell y Roosa también tuvieron sus momentos de estrés.

El primer problema llegó al intentar acoplar el Antares (LM) al Kitty Hawk (CM). Para que os hagáis a la idea de cómo era esta maniobra, os pongo un vídeo de lo que veían los astronautas desde el CM durante la aproximación de los dos módulos.

Aproximación al Antares desde el Kitty Hawk.
Fuente: NASA

El acoplamiento no funcionaba debido a que los tres pequeños cerrojos, denominados probe latches y que debían fijar la unión de ambas naves en una primera fase, estaban atascados.

Esquema del mecanismo de acoplamiento del LM (izq) y el CM (dcha).
Justo en la punta del cono del CM estaban los tres cerrojos que fallaban.
Fuente: NASA

¡Pobre Roosa, lo que tuvo que sudar! Su reacción al ver que, después de tres intentos, los cerrojos seguían sin funcionar, habla por sí sola… (003:23:44)

Fragmento de la transcripción del Diario de vuelo del Apollo 14.
Fuente: NASA

Hay que destacar que el bueno de Roosa mantuvo la compostura lo suficiente como para pronunciar el improperio fuera de la comunicación con Houston, tal como se especifica en la transcripción y como se aprecia en el minuto 15:23 del siguiente audio, correspondiente al fragmento del diario copiado en la imagen previa. Eso sí, de no ser por el taco en cuestión, nadie diría por su tono de voz en las comunicaciones que se hubiera alterado lo más mínimo.

Fragmento de comunicaciones del Diario de vuelo del Apollo 14.
Fuente: NASA

Por supuesto, él y sus dos compañeros no fueron los únicos que lo pasaron mal. Parece que en la sala de control flotaba un ligero nerviosismo…

Sala de Control durante las maniobras de acoplamiento.
Fuente: NASA

Y es que, claro, aunque la vida de los astronautas no estuviera en juego por este motivo, la llegada a la Luna sería imposible si el CM y el LM no se acoplaban correctamente.

No me queda muy claro cómo, pero por fin funcionó después de una hora cuarenta y dos minutos y seis intentos, así que todos pudieron respirar tranquilos durante un rato 🙂

De oca a oca y tiro porque me toca…

El viaje hasta la Luna transcurrió sin más incidencias hasta después de separar el LM para que Mitchell y Shepard descendieran hasta la superficie del satélite. Cuando los dos astronautas iniciaban los preparativos, surgió un problema: empezó a parpadear la luz que indicaba que el interruptor de abortar el alunizaje estaba en posición abierta, lo que implicaba que, siguiendo su programación, el ordenador del LM habría abortado el alunizaje en el momento en que las instrucciones para llevarlo a cabo se pusieran en marcha.

En la imagen de abajo, he señalado en color amarillo la alarma y el interruptor de aborto. Sinceramente, no sé si era ese el que causaba el problema, pero es el único que he encontrado que pusiera algo de Abort 😅

Paneles de control del LM.
Fuente: NASA

Volviendo a la cuestión, en un primer momento no sabían a qué podía ser debido. Houston pidió a los astronautas que golpearan el panel de mandos junto al interruptor y, aunque parezca un método muy primitivo, les sirvió para comprobar que se trataba de un cortocircuito debido seguramente a alguna pequeña pieza de soldadura suelta que provocaba un mal contacto.

Pero, a pesar de la simpleza de la avería, la situación seguía siendo grave, ya que el aborto podía llegar a ejecutarse de todas maneras y, además, el tiempo jugaba en contra, porque el LM pronto pasaría por la cara oculta de la Luna, perdiéndose así las comunicaciones durante un buen rato, y cuando volviera a ser «visible» ya quedaría muy poco tiempo para que Mitchell y Shepard pusieran en marcha cualquier solución. Por lo tanto, había que actuar con rapidez.

Los dos astronautas se dieron cuenta de que, en el momento en que reaparecieran, Mitchell, como piloto del LM, tendría que dedicarse en cuerpo y alma a seguir las instrucciones que les dieran desde Control para anular la alarma de aborto y, por lo tanto, no podría desempeñar el 100% de sus funciones habituales para alunizar. Por este motivo, durante el tránsito por la cara oculta, mientras que los ingenieros del MIT se devanaban los sesos en busca de una forma de engañar al ordenador del LM, los dos astronautas hacían lo mismo para diseñar una nueva distribución de las tareas requeridas para el descenso, de manera que Shepard tuvo que asumir algunas de las tareas de Mitchell para que este estuviera libre cuando fuera necesario.

Al final, sorprendentemente, resultó que el alunizaje del Apollo 14 fue el más preciso de todos, es decir, el que más se aproximó al punto previamente planificado para alunizar 😀

Lugar de alunizaje del Apollo 14 fotografiado por el LRO en 2009.
Fuente*: Wikipedia y NASA

Si os apetece una explicación más técnica y detallada de cómo fue el alunizaje del Antares, podéis echar un vistazo al siguiente vídeo en el que, por cierto, he descubierto que el interruptor de aborto sí que era el que yo creía 😎

Alunizaje del Apollo 14
Fuente: Apollo 14 – Apollo Flight Journal
Vista frontal del LM del Apollo 14 en su lugar de alunizaje.
Fuente: NASA

¡Bueno, pues ya estaban Shepard y Mitchell en Fra Mauro! Mientras tanto, por supuesto, Roosa les esperaba en órbita a bordo del CM y aprovechaba para fotografiar la superficie de nuestro satélite.

Superficie lunar vista desde el CM
Fuente: NASA

Y, hablando de Roosa, resulta que este hombre había sido bombero forestal paracaidista y, por ese motivo, llevó consigo 500 semillas de árboles al viaje del Apollo 14, que fueron plantadas posteriormente en distintos lugares de la Tierra. A los árboles resultantes se los conoce como Árboles de la Luna.

Volviendo con Shepard y Mitchell, como ya era costumbre, los dos astronautas del LM tenían que realizar dos EVAs (actividades extravehiculares). En la primera tenían que colocar el ya familiar ALSEP, y en la segunda debían caminar hasta el borde de un cráter cercano para recoger muestras allí.

Sobre las EVAs del Apollo 14 podemos destacar algunas curiosidades:

  • Los astronautas disponían de algunas innovaciones con respecto a anteriores misiones:
    • Una especie de carretilla, denominada MET para transportar el ALSEP y las muestras.
    • El traje del comandante Shepard fue el primero en tener una banda roja en las extremidades y el casco para que se le distinguiera en las fotos en el momento de la revisión y análisis de la misión.
    • Los trajes de los astronautas disponían de un nuevo sistema de supervivencia que consistía en poderse conectar entre ellos para compartir agua del sistema de refrigeración y oxígeno.
  • En la segunda EVA, los astronautas estuvieron mucho rato caminando para intentar alcanzar el borde del llamado Cráter Cone. De hecho, anduvieron hasta alejarse 1300 m del LM y salvaron un desnivel de unos 85 m.
  • A lo largo de este recorrido perdieron la ubicación en algún momento y, finalmente, agotados y ya con escasos minutos de soporte vital, tuvieron que darse por vencidos y regresar al LM sin alcanzar la meta. Posteriormente, en la revisión de la misión, se dieron cuenta de que habían estado a menos de 30m del objetivo.
Mitchell caminando por la Luna con el mapa de las EVAs en la mano
Fuente: NASA
  • Durante la búsqueda del borde del Cráter Cone, las pulsaciones del comandante llegaron a 155 y las del piloto del LM a 150, así que el médico de la misión les tuvo que recomendar que se parasen a descansar. En algunos momentos del siguiente audio (minuto 11:30) se aprecia claramente que los astronautas están sofocados debido al cansancio.
Audio de la 2ª EVA del Apollo 14
Fuente: NASA
  • Entre los 42,5 Kg de muestras que Shepard y Mitchell recogieron en la Luna, se encuentra una de las rocas lunares más grandes aportadas por el Programa Apollo. Pesa casi 9 Kg y recibió el apodo Big Bertha. Fue encontrada en la zona cercana al borde del Cráter Cone, y lo más curioso es que los análisis efectuados en la Tierra confirmaron que en realidad la roca procedía de nuestro planeta o_O
  • Y por último, como anécdota curiosa de la estancia lunar del Apollo 14, comentar que Shepard se llevó una cabeza de palo de golf, que acopló al mango de una herramienta, y una pelota para lanzar en la Luna. A él le pareció que la pelota volaba «millas y millas y millas», pero después se estimó que debió de llegar a unos 180-370 metros, y es que en la Luna las distancias son difíciles de calcular a simple vista. Quizás por eso precisamente se perdieron de camino al cráter… 😵

Fuera como fuere, las EVAs fueron bastante bien y en breve los dos astronautas abandonaron la superficie lunar a bordo de la fase de ascenso del LM para reunirse con Roosa, que les había esperado pacientemente orbitando la Luna a bordo del CM.

Despegue del Antares
Fuente: NASA
Aproximación al CM vista desde el LM del Apollo 14.
Fuente: NASA

Ya solo cabe añadir que el viaje de regreso a casa transcurrió sin más incidentes y que el Kitty Hawk amerizó exitosamente en el Océano Pacífico el 9 de febrero de 1971 trayendo de vuelta a sus tres tripulantes, que fueron los últimos a los que obligaron a pasar cuarentena a su llegada.

Os dejo con un par de vídeos, cuanto menos curiosos, en los que podréis ver algunas escenas de la vida cotidiana de los astronautas durante el viaje, haciendo experimentos, afeitándose, comiendo, haciendo ejercicio e incluso haciendo el payaso 😄

Apollo 14 – 16-mm magazine 1202-H
Fuente: Apollo 14 – Apollo Flight Journal
Apollo 14 – 16-mm magazine 1198-E
Fuente: Apollo 14 – Apollo Flight Journal

Y ahora, puedes seguir con el Apollo 15 o, si lo prefieres, acceder directamente a algún otro artículo o al Ebook gratuito (última imagen), clicando en el enlace de la foto correspondiente 😉

*Nota sobre las imágenes y otros archivos: En el momento de la publicación de este artículo, todas las imágenes que en él aparecen están calificadas por sus fuentes como de Dominio Público para usos no comerciales o políticos. A continuación se citan, por orden de aparición, los autores o fuentes originales para los casos señalados con un asterisco a pie de foto, en los que la fuente indicada no es la original sino el lugar donde encontré la imagen durante la búsqueda de información:

Lugar de alunizaje del Apollo 14 fotografiado por el LRO en 2009: By NASA/Goddard Space Flight Center/Arizona State University – http://www.nasa.gov/images/content/369228main_ap14labeled_540.jpg linked from http://www.nasa.gov/mission_pages/LRO/multimedia/lroimages/apollosites.html, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=7333042

Mapa de las EVAs del Apollo 14: By NASA – http://www.hq.nasa.gov/alsj/a14/a14mrf3-1.jpg, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=17637506

Big Bertha en el laboratorio: By NASA – https://history.nasa.gov/alsj/a14/a14.html (direct link), Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=76293660